El examen médico para obtener la licencia de conducir evalúa si la persona
se encuentra en condiciones físicas y mentales adecuadas para manejar.
Incluye pruebas de visión, audición, coordinación motora, evaluación
psicológica y revisión médica general.
Estas pruebas permiten verificar reflejos, atención, percepción de colores
y estado de salud del conductor para garantizar una conducción segura.